Perpetuidad, goce inexplicable.

De la búsqueda del ser, al recorte del el alma en la correspondencia… Es consecuencia y entraña efímera: (cruel pertenecia) sobre el inefable temor de la inexistencia.

La falencia es goce inconsciente y elegido: causa de soslayarse en el eterno placer doliente del olvido. A través de la incógnita jamás resuelta que consuela al orgasmo en la eterna incongruencia.

Retina en estallido asfixiado que anhela en el olvido la coincidencia en el amor deplorado: causa de ceguera de ensayística Saramago que niega el iris latente de Sábato endemoniado.

Bandoneón de patriarca enmudecido calco fiel de nostalgia en el olvido: tácito talante; flama ante sordo silencio… urge tallo de hinojo en placer insurrecto.

Empero la no condescendencia, abre en su pecho alquitrán de daga que emula en la mirada esquiva el abandono de la empresa en amante que al placer que derriba.

Oxímoron del Averno (su alma autista está de acuerdo)/ Antítesis del olvido en templo álgido del deseo coincidente ruin y esquivo.

Anarquista, otrora esencia promiscua, borbotones de artilugio en la impecable conquista hasta aburrirse en el manual de príncipe mustio.

Rueda así su alma sin recortes a medida, hunde arpones en parábolas de entrega suspendida sobre damas que emocionan sus equiláteras en bridas.

Para Honorio, de letras amigo.

Eros

Amar desde la falencia, se interpreta como acto egoísta. Humana es la estrategia que de la consciencia está excluida.

No es artilugio que el amante premedita, ni plan siniestro del alma severa e inaudita…

Es comprender que la búsqueda jamás será satisfecha, pues la completud es la clave de la existencia.

Expandirse a través del ser amado para ceder a la expansión del que ama (oxímoron) en tensión al temible falo.

Pérdida inevitable! El amor no satisface el milagro. Si oblietera la búsqueda con la satisfacción… Créame, amante/amado… Eso no es amor.

Del olvido

De la substancia en lo abstracto… Antitético y lapidario (cual lija en cajita de música que aleja la nómina de Lorca en rengada musa)

Los rezagos del bienestar deberían borrarse, de la nostalgia son el germen inevitable… De olvido qué sabrá un poeta?

Las lágrimas: chorrera bruma y densidad en perpetuidad de la cuesta. Silbidos que imponen al tímpano que ensordece…

Jarabes de aliento cercano al ayuno que esquivan el beso en la peste. Humos de las esquinas; letrinas de fondo en una tarde de rutina.

Errada comprendo que lo dañino es ancla del recuerdo (es el círculo del vértigo que nos aleja del mundo verosímil impuesto).

Jettatore.

Estigma en la dermis, ( más aún en la epidermis).

Imponen el peso del castigo cual orejas mustias de un burro, cargadas de penas y de siglos.

Sistema socio/penal: pena de valor reglamentario para quién no corresponde al espejo del galardón estético “standard en el cruel decálogo)

Yeta, Caco, Natalia, mariposón… Cursientos, planeros, que acceden injustamente al paradigma no sin la catárquica e inmediata humillación.

Corresponder en el penado intersticio, blanco lacunar, necesario despotismo. Para el rezagado en imaginario colectivo… No menos impuesto que el individual, desalmado e irrisorio monarquismo.

Europeos solo a través del deseo… Paupérrimo, invisible… De quiénes fueron sus bisabuelos (incapaces de pertenecer a su blancor elitista) sin reconocer el cacho e’ carne de oportunidad latinista… Más solo cual servidumbre, jamás siendo pertenencia de vena en el derrumbe.

Rencor y odio a la vena de la pertenencia… El mestizo es antónimo de alegoría en la belleza. El pelirrojo en cada una de sus pecas, peca de yeta… como lamparita de bar embadurnada en la kereza.

El rollizo que en el Renacimiento fuera óleo en la belleza, en oxímoron a la flacura digna en la pobreza… Hoy es rezago y burla de los huéspedes que envidian al que come sin culpa en la negación que la inmunda imagen rebota en el espejo de vitrina ecuestre.

Cliché plástico y ruido… De barro, citó Galeano… De silencio y barro sin estereotipo.

Vientre animal; Mente civilizada.

En ojos de hembra observé

Taimada su firme pertenencia.

Civilización en estallidos retinales

Solo expresaba su rutinaria vehemencia.

Alojando al recesivo en su entraña

Vulneró la retina de matiz inefable

De temor y dolor en la resta de la seguridad intelectual impuesta.

Hembra que se predispone al vértigo

Desaprendiendo el frame establecido

Desespera en la dicotomía intrusa

De la civilización abstracta,

Inexacta … cruel… Exigua.